Hoy comienza en Tucumán la 64ª Asamblea General Ordinaria de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa). LA GACETA será anfitriona del encuentro que reunirá durante tres días a editores, directivos, periodistas y especialistas de distintos puntos del país.
Habrá debates sobre inteligencia artificial, sustentabilidad, nuevas audiencias, innovación, video, libertad de expresión y modelos de producción. Los ejes forman parte de una misma discusión: cómo puede el periodismo conservar su relevancia en un ecosistema informativo que cambió de manera radical en pocos años.
La información hoy circula en cantidades inéditas. A una velocidad difícil de imaginar hasta hace poco. Medios, redes sociales, plataformas, usuarios y sistemas de inteligencia artificial producen y distribuyen contenidos de manera permanente. Esa abundancia, sin embargo, no garantiza una sociedad mejor informada. Muchas veces ocurre lo opuesto: crecen la confusión, la descontextualización y la dificultad para distinguir entre un dato comprobado, una opinión y una falsedad.
El periodismo encuentra ahí una de sus principales tareas. Verificar, jerarquizar, contextualizar y explicar siguen siendo funciones centrales, incluso cuando cambian las herramientas. La velocidad puede ser importante, pero pierde valor cuando no está acompañada por criterio, responsabilidad y conocimiento del terreno.
Daniel Dessein, presidente del Directorio de LA GACETA, ha insistido en los últimos meses sobre ese punto. Frente al avance de la inteligencia artificial, el diferencial del periodismo está ligado a capacidades profundamente humanas: preguntar, dudar, observar, contrastar fuentes, comprender contextos y asumir la responsabilidad por lo publicado. Las máquinas pueden procesar grandes cantidades de información; el criterio para determinar qué importa, por qué importa y cómo debe contarse sigue siendo decisivo.
La inteligencia artificial abre, al mismo tiempo, oportunidades que los medios deben explorar. Puede mejorar procesos, ampliar capacidades de análisis y facilitar tareas que antes demandaban muchas horas. También plantea interrogantes sobre la utilización de contenidos periodísticos, la atribución, la propiedad intelectual y la sustentabilidad económica de las organizaciones que producen información de calidad.
La Asamblea de Adepa ofrecerá desde hoy un espacio para discutir estas tensiones y pensar respuestas posibles. Cambian las plataformas, los hábitos de consumo y los lenguajes; también aparecen nuevas herramientas y nuevos actores en la circulación de información. En ese escenario, el desafío del periodismo sigue siendo tan exigente como necesario: producir información confiable, ayudar a comprender una realidad cada vez más compleja y aportar elementos para que cada ciudadano pueda formar su propio juicio.